Rico Strong nació en 1988 en el sur de Florida, donde creció en un entorno deportivo y familiar de clase trabajadora. Desde la adolescencia mostró un talento natural para el baloncesto, disciplina que practicó a nivel competitivo durante la escuela secundaria. Su complexión atlética y su altura llamaban la atención en la cancha, pero una lesión en la rodilla durante su último año truncó sus aspiraciones de jugar en la universidad. Sin una beca deportiva, comenzó a trabajar como entrenador personal en un gimnasio local, donde moldeó el físico musculoso que más tarde definiría su carrera.
Tras varios años como entrenador, un amigo que trabajaba en la producción de cine para adultos lo convenció de probar suerte en una sesión de fotos. En 2010, Strong debutó con una escena para un estudio especializado en contenido interracial, un nicho que en ese momento estaba en pleno auge. Su presencia imponente pero profesional, sumada a su capacidad para seguir instrucciones de manera precisa, le valió contratos repetidos. Al principio combinaba las grabaciones con su trabajo en el gimnasio, pero cuando los ingresos superaron cinco mil dólares mensuales, decidió dedicarse por completo a la actuación.
Strong se destacó por su versatilidad en escenas de pareja y tríos, así como por su habilidad para adaptarse a diferentes géneros. En 2013 firmó con un estudio importante que le permitió trabajar con actrices reconocidas como Mia Malkova y Abella Danger. Durante una entrevista publicitaria en 2015, mencionó que valoraba la comunicación en el set y que siempre pedía conocer los límites de sus compañeras antes de filmar. Este enfoque profesional le ganó una reputación sólida entre productores y talento, lo que se tradujo en más de doscientas escenas registradas a lo largo de su carrera.
Hacia 2018, Rico Strong comenzó a interesarse en el lado empresarial de la industria. Invirtió sus ahorros en equipo de grabación y fundó una pequeña productora independiente que lanzaba contenido directamente en plataformas digitales. A diferencia de otros actores que se retiraban después de unos años, él decidió diversificar sus funciones: dirigía, editaba y ocasionalmente actuaba bajo un seudónimo distinto. Esta etapa le permitió controlar su imagen pública y generar ingresos residuales, algo que consideró clave para su estabilidad financiera a largo plazo.
A pesar de la exposición mediática, Strong ha mantenido su vida privada con cierto hermetismo. En entrevistas ha comentado que evita mezclar su trabajo con sus relaciones familiares, y que su círculo cercano conoce su profesión pero no la discute abiertamente. También ha señalado que practica meditación y rutinas de yoga para manejar el estrés de un rubro donde el estigma social sigue presente. En 2021 compartió en un perfil de redes que había comprado una casa en la costa oeste y que dedicaba su tiempo libre a la navegación y la fotografía de paisajes.
En 2023 recibió un premio en la categoría de actor masculino favorito en una convención de la costa este, galardón que aceptó con un breve discurso en el que agradeció a sus colegas por la confianza. Aunque no busca protagonismo, su nombre aparece con frecuencia en listas de actores longevos que han sabido reinventarse. Actualmente mantiene una agenda selectiva de rodajes y sigue activo en la producción de contenido exclusivo para suscriptores, un modelo que considera más sostenible que el trabajo por encargo de estudios grandes.